Escudo de las américas y china
El escudo de las Américas y nuestra soberanía
La adhesión de Chile al “Escudo de las Américas” abre interrogantes que van más allá de la cooperación regional contra el crimen organizado. El autor plantea dudas sobre sus eventuales implicancias económicas, particularmente respecto de los recursos estratégicos y las relaciones comerciales con China, y cuestiona si la participación del país en una iniciativa diseñada y conducida por Estados Unidos podría afectar su capacidad de autodeterminación y el ejercicio de la soberanía nacional.

El día martes 22 de septiembre, el Ministerio de Relaciones exteriores emitió un comunicado de prensaen el cual informa que nuestro país se adhiere a esta iniciativa internacional, destacando que permitirá combatir de manera coordinada el crimen organizado junto a otros países de América Latina, nombrando incluso las principales Organizaciones Criminales identificadas, que son el principal fundamento del actual conjunto de los países de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Republica Dominicana, Chile entre otros. No obstante, no se nombrar otras materias que involucra este acuerdo, que también son de relevancia nacional. ¿Por qué no se explicó el total alcance del acuerdo?, sería bueno saberlo. Lo cierto es que, además de ser una potente herramienta que busca atacar en conjunto el Crimen Organizado, también tiene una segunda arista muy importante para nuestro país. Se trata del marco económico, donde “El Escudo de las Américas”, también abarca la preservación y resguardo de recursos geológicos que son considerados estratégicos para el ámbito energético, tecnológico y la industria de defensa. ¿Por qué esto es importante para nosotros?, por la simple razón que nuestro país cuenta con riquezas naturales de alto valor comercial, tales como el cobre y el litio entre otros minerales.
En el contexto económico, una de las ideas que plantea este escudo, es la creación de mecanismos para fiscalizar o restringir capitales provenientes de actores que son considerados “no confiables”, pero la pregunta es: ¿No confiables para quién?; en este punto es muy importante considerar que China, es una nación que podría caer en esta clasificación para Estados Unidos, lo que sería un problema para nosotros, ya que China es el principal socio comercial de Chile, puesto que un 32,7 % de la actividad de exportación del país, se enfoca en el cobre y litio, además de la productos agrícolas. Respecto a la calidad de ”comprador” de Chile hacia China, destaca la adquisición de productos electrónicos manufacturados y automotrices. (Fuente SUBREI). El segundo socio comercial de nuestro país es EE.UU con un 17% de actividad económica de exportación e importación (Fuente SUBREI), como podemos ver existe una gran diferencia entre estas cifras. Luego de saber esto, es imposible que no surjan las siguientes preguntas: ¿Qué pasara con nuestra economía si EE.UU determina que China es un activo no confiable? ¿Afectará la adhesión?, ¿ Esto afectaría nuestros tratados de libre comercio?, respuestas de gran relevancia ante nuestra actual situación económica (considerando las cifras de desempleo).
Entorno a la seguridad, resulta llamativo el ¿Por qué suscribir al Escudo de la Américas y no efectuar operaciones conjuntas bajo el TIAR?. El TIAR, corresponde al Tratado interamericano de Asistencia recíproca, el cual regula cooperación y defensa en el continente americano, que cuenta con un catálogo de las medidas diplomáticas y coercitivas que se pueden utilizar ante agresiones o amenazas, tratado al cual pertenece Chile y se encuentra plenamente vigente. En este contexto, solo quiero pensar que la gran diferencia radica en que naciones como Brasil que están adscritas al TIAR, no pertenecen al Escudo de Las Américas, como tampoco Nicaragua, Bolivia y Ecuador, lo que quizás no haría eficaz operaciones realizadas bajo este tratado.
Ahora bien, en materia legal no deja de ser importante destacar que al análisis del “Escudo de Las Américas”, pareciera ser que nuestro país queda en una situación de subordinación y dependencia respecto de EE.UU, ya que NO ES UN TRATADO, por lo cual los países que adhieren a esta iniciativa, es bajo la redacción, regulación y control de EE.UU. Aquí no existe participación de intelectuales nacionales, sino una adherencia a una idea ya creada por el gobierno norteamericano. Entonces, ¿Se vulnera nuestra soberanía? ¿Qué es la Soberanía?. En palabras simples, la Soberanía sería algo así como el poder político supremo, originario e independiente que reside en una Nación, es decir la cualidad de autodeterminarse. Bajo esta idea, nuestra Constitución política en su Art.5º expone que “La Soberanía reside esencialmente en la Nación”. Esta se ejerce mediante plebiscitos o elecciones, fijando como límite inquebrantable los Derechos fundamentales. Por otra parte, bajo la carta de organización de Estados Americanos (OEA) en sus Art.3º y 19º reafirma la independencia política de los Estados Americanos, destacando la prohibición de intervención en sus asuntos internos o externos. Bajo este razonamiento, pareciera ser que existe un claro intervencionismo de EE.UU en la soberanía nacional, al intentar regular en materia económica la confiabilidad de nuestros “socios comerciales”.
Finalmente, la discusión de esta adhesión en relación de la frase: “NO ES UN TRATADO”, pareciera ser un enfoque equivocado, ya que el cuestionamiento de fondo aquí debe ser: ¿ESTA ADHESION VULNERA NUESTRA AUTODETERMINACION COMO PAIS?.
Jamil Ramírez González
Licenciado en Ciencias Jurídicas




