Paridad en el Poder Judicial
Paridad en el Poder Judicial
Explicado de otra manera: si para lograr la paridad es necesario agregar una mujer, se hará; en cambio, si es necesario agregar un hombre, no necesariamente se hará. Lo digo más claro, la paridad no se aplica para los hombres, solo para las mujeres.

La semana pasada tomamos conocimiento que el Pleno de la Convención aprobó que “La función jurisdiccional se regirá por los principios de paridad y perspectiva de género”.
Esta semana hemos sido informados por algunos constituyentes que el principio de paridad se aplicará solo en favor de las mujeres y nunca de los hombres. Para explicarlo “en bonito” se dice que es una “discriminación positiva” en favor de la mujer, mientras otros, sin desparpajo alguno, explican que se trata de un “piso y no de un techo”. Lo concreto es que al aplicar el criterio de paridad se discrimina en razón del sexo, perjudicando a los jueces y funcionarios hombres para favorecer al sexo femenino.
Para explicar, el siguiente ejemplo: si en la composición de una Corte de Apelaciones hay más ministros mujeres, eso no se corrige para lograr la paridad, en cambio sí hay más ministros varones sí se corrige para obtener la paridad. Lo mismo sucederá en todos los cargos del poder judicial. Explicado de otra manera: si para lograr la paridad es necesario agregar una mujer, se hará; en cambio, si es necesario agregar un hombre, no necesariamente se hará. Lo digo más claro, la paridad no se aplica para los hombres, solo para las mujeres.




