Diario Constitucional

Incendios y derechos ambientales

Beatriz Sánchez Muñoz: “El derecho a vivir en un medio ambiente sano no puede seguir siendo una promesa declarativa”

La senadora electa por el Maule advierte que la distancia entre el artículo 19 N°8 de la Constitución y la realidad ambiental del país evidencia una crisis estructural en prevención, fiscalización y distribución territorial de la protección ecológica, especialmente frente a los incendios que han devastado ciudades como Viña del Mar y Penco.

Por José Ignacio Olivos Jorquera·22 de febrero de 2026·6 min de lectura
Beatriz Sánchez Muñoz: “El derecho a vivir en un medio ambiente sano no puede seguir siendo una promesa declarativa”
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Por José Ignacio Olivos Jorquera

Aunque Chile cuenta con una robusta normativa ambiental en su Constitución y tratados internacionales ratificados, los recientes incendios forestales que han azotado el país desde Santa Olga en el sur hasta Viña del Mar y Penco revelan una crisis estructural en la protección efectiva del medio ambiente y la vida humana.

Según nuestra Constitución Política de la República, artículo 19 N°8, todas las personas tienen derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza. Sin embargo, la distancia entre la norma constitucional y su implementación práctica sigue siendo abismal.

Los datos son elocuentes: cada verano se repiten los incendios catastróficos, las comunidades quedan devastadas, y lamentablemente han fallecido funcionarios de CONAF y bomberos en el cumplimiento de su deber. La Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, aunque vigente, no ha sido suficiente para prevenir estas tragedias ni para controlar adecuadamente a las grandes empresas forestales y mineras que operan en territorios vulnerables.

Lo anterior hace indispensable preguntarse qué cambios son necesarios para asegurar que el derecho a un medio ambiente sano deje de ser una promesa declarativa y se convierta en una garantía real: ¿cómo mejorar la prevención de incendios?, ¿cómo controlar el cambio de uso de suelo?, ¿cómo distribuir equitativamente la protección ambiental entre todas las regiones y no solo concentrarla en algunas comunas privilegiadas?, ¿cómo responder a quienes cuestionan el ambientalismo desde posiciones de poder?

Para examinar estas tensiones entre la Constitución vigente y la realidad ambiental, los vacíos normativos que afectan la vida de miles de chilenos, y los argumentos que justifican que la protección ambiental debe estar en el corazón del catálogo de derechos fundamentales, conversamos con la senadora electa por el Maule,Beatriz Sánchez Muñoz, en una entrevista realizada el 04 de febrero de 2026 vía Google Meet.

1. El Capítulo III de la CPR establece en su artículo 19 N°8 el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. En vista a los últimos incendios que han afectado Chile, ¿las leyes actuales realmente han sido efectivas para proteger tanto al medio ambiente como al ser humano?

La protección del medio ambiente mediante legislación constituye una tarea compleja. Aunque la legislación chilena ha evolucionado positivamente en esta materia, resulta insuficiente que la responsabilidad recaiga exclusivamente sobre el legislador. Se requiere, además, la implementación de una política integral que abarque dimensiones sociales y económicas para garantizar una protección efectiva del medio ambiente y de las personas.

2. Se aprobó la nueva ley de incendios, pero sin aprobar el inciso sobre uso de cambio de suelo. ¿Se puede enmendar esta omisión?

Respecto a la posibilidad de enmendar la omisión del inciso sobre cambio de uso de suelo en la nueva ley de incendios, cabe señalar que los especialistas en Chile y el mundo advierten sobre la crisis climática, manifestada en lluvias inesperadas, incendios por altas temperaturas e inundaciones. En este contexto, la nueva ley resulta insuficiente y susceptible de mejora, especialmente en el área de cambio de uso de suelo.

Como lamentablemente ocurrió en los últimos incendios, donde en solo dos días se quemaron 4.000 hectáreas y la propiedad perdió valor tras el siniestro, se hace evidente la necesidad de adoptar medidas preventivas en materia de incendios que respondan adecuadamente a estos efectos socioambientales.

3. ¿Qué se puede mejorar en materia de prevención para disminuir la gran cantidad de incendios, sobre todo en verano? Este año fue Penco y sus alrededores, el año pasado Viña del Mar, años atrás Santa Olga en el sur.

Para mejorar la prevención de incendios, especialmente durante el verano, resulta fundamental desarrollar líneas de formación ciudadana. Esto debe partir necesariamente de una educación formativa que permita comprender nuestro propio territorio: su entorno particular y los efectos del cambio climático, como las bajas temperaturas nocturnas en el Valle Central o las altas temperaturas en el norte, construyendo así una verdadera soberanía territorial.

Dicha educación debe iniciarse desde la etapa escolar y continuar en la universitaria, integrando desde temprana edad la importancia de la naturaleza y el cuidado del medio ambiente. Solo así se podrá proceder al desarrollo de más bosques urbanos que contribuyan al bienestar integral de las ciudades, generando mayor oxígeno a través de amplias plantaciones.

4. Lamentablemente en incendios anteriores han fallecido funcionarios de CONAF y bomberos. ¿Cómo se pueden mejorar los filtros para la contratación o voluntariado, para asegurar que estos estén realmente en condiciones psicológicas y médicas de actuar debidamente?

El mejoramiento del personal de combate de incendios no constituye un problema reciente. Lamentablemente, el proceso de selección resulta fundamental y, al mismo tiempo, deficiente: tanto el voluntariado como la contratación se realizan por temporada, lo cual dificulta garantizar estándares adecuados.

Para subsanar esta situación, se debe perfeccionar el proceso de selección por parte de las instituciones involucradas CONAF, Bomberos y organismos estatales, así como fortalecer la labor de los entes fiscalizadores. Solo así se asegurará un correcto funcionamiento que garantice que los funcionarios cuenten con las condiciones psicológicas y médicas necesarias para actuar debidamente en situaciones de extrema complejidad.

5. ¿Cómo puede haber un verdadero control de las mineras, forestales y plantas de energía, para que su instalación y proliferación no sean un daño al medio ambiente?

Existen diversas alternativas para ejercer un verdadero control sobre las actividades mineras, forestales y de generación energética. En primer lugar, resulta fundamental fortalecer el marco legislativo mediante normativa que evite la proliferación indiscriminada de estas instalaciones.

En segundo lugar, se requiere el activo apoyo de la comunidad, capacitada para informar oportunamente sobre posibles irregularidades. Finalmente, los ministerios y seremis sectoriales deben reforzar su labor fiscalizadora, complementada con mecanismos de autorregulación por parte de las mismas empresas.

6. El Presidente Kast habló del «ambientalismo» y el «animalismo» como un problema en su último discurso de viaje por Europa. ¿Qué le respondería a su aceleración en contra de estos «ismos»?

Le respondería que su postura resulta profundamente desacertada y peligrosa. Durante su gira por Europa, el Presidente Kast mantuvo una mirada ideológica crítica respecto al ambientalismo y al animalismo en sus reuniones con la ultraderecha, justo en medio de las urgentes luchas medioambientales, la crisis climática y los devastadores incendios forestales del verano 2026.

Al poner en duda estos movimientos siguiendo patrones ideológicos afines a sus interlocutores, no solo ignora la evidencia científica sobre el colapso ambiental, sino que también pone en una situación compleja a quienes trabajan por la defensa y el cuidado del medio ambiente. En un momento de máxima vulnerabilidad ecológica, criminalizar el ambientalismo y el respeto por los animales resulta una distracción que aleja al país de las soluciones urgentes que requieren los territorios afectados.

7. ¿Qué se puede hacer para que el desarrollo de nuestra naturaleza y cuidado del medio ambiente sea repartido en todas las regiones?

Resulta necesario superar la concentración de recursos naturales y áreas verdes en las zonas urbanas de alta sociedad de las regiones más desarrolladas, en contraste con la situación de las regiones menos desarrolladas. Para lograr una distribución equitativa del desarrollo ambiental, se debe implementar un trabajo integral que mejore la distribución de recursos tanto a nivel regional como sectorial, garantizando que el cuidado de la naturaleza no sea un privilegio de pocas comunas.

8. ¿ Que se puede hacer para evitar la concentración en 3 comunas importantes del país y unas pocas regiones del sur?

Lamentablemente, se observa una marcada desigualdad: comunas con un per cápita aproximado de $2.000.000 versus otras con apenas $150.000. Precisamente en estas comunas más vulnerables se deben impulsar mejoras tanto a nivel normativo como municipal.

Ello implica redistribuir los recursos para desarrollar áreas verdes de manera más equitativa, evitando así la concentración exclusiva en tres comunas importantes del país y en unas pocas regiones del sur.

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