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Protección al consumidor

Autoridad de competencia australiana multa a empresa que manipuló reseñas de influencers para beneficiarse

Aplicó sanciones económicas a una empresa de servicios de fotografía tras acreditarse el ocultamiento de vínculos comerciales con creadores de contenido. La investigación determinó que la firma solicitó explícitamente a diversos colaboradores no informar sobre la recepción de productos gratuitos y alteró testimonios en video para suprimir comentarios negativos. El organismo subrayó que la normativa de protección al consumidor rige con igual rigor en el entorno digital que en el comercio tradicional, exigiendo la identificación clara de cualquier contenido publicitario.

Por Redacción·26 de marzo de 2026·2 min de lectura
imagen: prismalia
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La Comisión Australiana de la Competencia y del Consumidor (ACCC) impuso multas por un total de 39.600 dólares a la empresa PhotobookShop. La medida administrativa responde a dos notificaciones de infracción por la publicación de reseñas en Instagram que el organismo calificó como engañosas. El proceso se inició luego de que una influencer reportara cláusulas contractuales donde la compañía le solicitaba omitir que el producto reseñado había sido entregado de forma gratuita.

Según los antecedentes del caso, la empresa encargó reseñas a diversos generadores de contenido. En 107 oportunidades, PhotobookShop instruyó a los participantes para que no revelaran que la contraprestación por sus publicaciones consistía en productos de la marca, cuyos valores oscilaban entre los 50 y 400 dólares. Esta práctica derivó en la difusión de testimonios que los consumidores percibieron como reales, cuando en realidad se trataba de acuerdos comerciales comisionados.

La segunda infracción detectada por la ACCC se vincula con la edición de un video testimonial. En la versión original, un influencer señaló que el uso de una herramienta de inteligencia artificial de la plataforma era complicado y confuso. No obstante, la empresa publicó en su perfil oficial una versión editada del material donde se eliminaron todas las observaciones negativas, dejando únicamente las expresiones de satisfacción. Para el organismo, esta modificación alteró la impresión general del mensaje y pudo inducir a error a los compradores sobre las características técnicas del servicio.

La vicepresidenta de la ACCC, explicó que las empresas tienen la obligación legal de no inducir a error mediante la omisión de pagos o beneficios otorgados a influencers. Asimismo, recordó que la Ley de Protección al Consumidor australiana es aplicable a todas las plataformas digitales. La autoridad enfatizó que tanto los anunciantes como los intermediarios deben ajustar su conducta a los estándares de transparencia vigentes, los cuales exigen que cualquier forma de publicidad sea identificada de manera inequívoca frente al público.

El marco regulatorio local se complementa con códigos de ética de la industria, como los de la Asociación Australiana de Anunciantes Nacionales y el Consejo Australiano de Marketing de Influencers. Estas directrices establecen que la divulgación de las relaciones comerciales es un estándar mínimo para garantizar la buena fe en el mercado. El pago de las multas por parte de PhotobookShop cierra el capítulo administrativo de una investigación que pone de relieve el control sobre las nuevas estrategias de marketing digital.

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