No viola la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.
Estatus militar de jueces castrenses no vulnera la independencia judicial y no compromete su imparcialidad, resuelve la Corte Suprema de Canadá.
Una persona razonable e informada, que analice el asunto de manera realista y práctica y lo haya pensado detenidamente, no concluiría que el estatus de oficiales de los jueces militares suscita algún temor de parcialidad o que equivale a una falta de independencia suficiente como para que exista un incumplimiento de la Sección 11 de la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.

La Corte Suprema de Canadá desestimó el recurso de apelación deducido por un grupo de militares juzgados por diversos delitos, dictaminando que la Ley de Defensa Nacional, que exige que los jueces castrenses sean oficiales militares, no infringe el derecho a un juicio ante un tribunal independiente e imparcial garantizado por la Sección 11(d) de la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.
Nueve miembros de las Fuerzas Armadas canadienses fueron juzgados por un consejo de guerra tras ser acusados de diversos delitos en actos de servicio. No obstante, cuestionaron la imparcialidad de los jueces del tribunal militar vía apelación, aduciendo que las lealtades divididas de los jueces, por ser juzgadores y militares a la vez, los desviaban del ejercicio adecuado de sus deberes judiciales y los dejaban vulnerables a las presiones de la cadena de mando.
El tribunal ad quem desestimó sus recursos al estimar que los jueces militares eran suficientemente imparciales e independientes para cumplir con los estándares establecidos por la Sección 11(d) de la Carta. Los uniformados recurrentes impugnaron esta decisión ante la Corte Suprema.
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