Opinión.
¿Patente o secreto empresarial?: En busca de la fórmula de proteger las creaciones derivadas de la IA.
Derivado del uso de la tecnología, surge el tema de las responsabilidades civiles que pueden surgir de la utilización de ingeniería artificial.

En una reciente publicación del medio español Confilegal se da a conocer el artículo “¿Patente o secreto empresarial?: En busca de la fórmula de proteger las creaciones derivadas de la IA”.
Se sostiene que el uso creciente de la Inteligencia Artificial (IA) en compañías de diagnóstico y tratamiento médico, en decisiones de inversión y finanzas y en vehículos autónomos, entre otros sectores, genera cada vez más debates sobre la protección de los sistemas (máquina o «software») y sus resultados (obras), convirtiéndose la posibilidad de patentarlo, protegerlo o convertirlo en secreto empresarial, son algunas de las peticiones de asesoría que se hacen a los estudios de abogados.
En ese debate sobre qué proteger y cómo hacerlo, se afirma, surgen posibles problemas éticos o morales de convivencia que puede generar el uso de la IA.




