Homicidios sin cuerpo del delito
Comentario crítico sobre la jurisprudencia de homicidios sin cuerpo y su impacto en el estándar de la duda razonable.
La reciente jurisprudencia de homicidios sin cuerpo del delito, tanto en Chile como en el extranjero, ha revitalizado la discusión sobre el estándar de la duda razonable y demuestra la importancia capital que dicho baremo probatorio tiene dentro del sistema procesal penal para la resolución de casos concretos. Por ello, este artículo propone que, si bien es posible condenar a una persona por homicidio en ausencia del cuerpo de la víctima del delito, aquello nunca puede ser a costa de transgredir el parámetro de la duda razonable, el cual es una garantía para todos los ciudadanos y que, por raz

El bullado caso de Narumi Kurosaki ha causado gran revuelo en todo el mundo por lo sensible del mismo y por la insuficiencia de medios probatorios concluyentes que acrediten la autoría y participación de Nicolás Zepeda en el supuesto homicidio de Narumi. Así las cosas, en la especie, los elementos del tipo penal de homicidio, esto es, acción de matar, resultado de muerte y una relación causal entre los dos primeros, no fueron probados, empero de todas formas se condenó a Nicolás Zepeda a una pena privativa de libertad de veintiocho años.
Lo anterior, dogmáticamente tiene al menos dos implicancias. La primera es que en Francia se consolida la jurisprudencia y doctrina de condenas de homicidios sin cuerpo del delito, y la segunda, que es lo más preocupante, es el debilitamiento del estándar probatorio de la duda razonable. Así pues, del caso se desprende que dicho baremo de prueba, que es una garantía procesal para todos los ciudadanos, que se resume en la idea que ante la duda es necesario absolver, se invierte formulándose de la siguiente manera: ante la duda hay que condenar[1]. Pues aquello fue lo que justamente ocurrió, dado que en el caso cabía mucho más de una duda razonable, esto producto de la ausencia de una prueba de cargo que situara científicamente a Zepeda en la escena del crimen o que comprobara su supuesta acción homicida.
En lo que respecta a la jurisprudencia chilena relevante en la materia, destacan dos fallos que conviene analizar. La primera sentencia RIT 35-2011 del Tribunal de Juicio Oral de Punta Arenas, que condena a Sixto Pablo Ayancán a una pena de diez años de presidio mayor en su grado mínimo por el delito de homicidio simple consumado en calidad de autor respecto de la persona de Fernando Ojeda. En el caso, existe un problema probatorio consistente en la ausencia del cadáver de la víctima, por lo que el Ministerio Público acredita el hecho punible con la rendición de otros medios de prueba. A saber, la prueba testimonial de Marco Barría quien es testigo ocular de los hechos y tripulante de la lancha mercante donde acaecieron los mismos, señala que Sixto le dispara con una escopeta a Ojeda y posteriormente lo arroja al fondo marino amarrándole al cuerpo piedras para que este se hundiera y no fuese encontrado. Dicho testimonio concuerda con la prueba pericial de ADN de la víctima que la sitúa en la escena del crimen y el peritaje balístico que acredita el disparo letal.
Comentarios (8)
María Teresa Faúndez Buenos Días, no ejerzo en materia penal, pero me pareció muy interesante el enfoque de este artículo. Muchas gracias al autor por compartirlo.
Maria Teresa Ribera Ovalle Brillante artículo tengo material que pueden probar la inocencia de Nicolas me gustaría contactarme con Ud hay una familia desgastada víctima de un siniestro plan
Paulina Muy interesante el artículo. Siendo una ciudadana común y corriente da para pensar que lo que ocurrió a Nicolás es una injusticia. Recibir una condena excesiva solo por una duda razonable sin tener pruebas contundentes que lo incrimen de lo que lo acusan. A mí parecer esto fue más un favor político de Francia a Japón.
Enrique Cares Paredes Fue realmente impresentable lo sucedido con este joven chileno desde los inicios de este caso. Primero está justicia chilena de la cual no existe ninguna confianza, lo extradirá a otro país, tan livianamente, sin que exista ninguna prueba condenatoria realmente concluyente y se deja presionar por países más poderosos como Francia y particularmente Japón. Y después lo sucedido en Francia donde quedo claro que a este joven chileno lo tenían sentenciado y condenado mucho antes del juicio. Lo condenaron sin tener ninguna arma homicida, ninguna prueba o evidencia insoslayable que quede acreditada la participación, ningún testigo o cámara de video donde lo muestre a el cometiendo el hecho del que se le acusa, con un nivel de investigación por debajo del standard que se debiera exigir para un caso tan grave como este. En resumen se condenó a un inocente, de la cual la prensa y la justicia chilena es cómplice y sólo espero que en la apelación que hizo este chileno, pueda probar las muchas inconsistencias e hipótesis sin base alguna que realizó el fiscal francés en su acusación. Otro inocente más que la justicia se confabuló para culparlo que algo que no cometió. Quien le pagará a este joven esos años que le quitarán de su vida ?
Kevin Karl No soy abogado pero si me interesó mucho este artículo, principalmente cuando el columnista habla de la jurisprudencia. Según lo que dice google, la jurisprudencia es el conjunto y demás resoluciones judiciales emitidas en un mismo sentido por los órganos judiciales de un ordenamiento jurídico determinado. Tiene un valor fundamental como fuente de de conocimiento del derecho positivo, con el cual se procura evitar que una misma situación jurídica sea interpretada en forma distinta por los tribunales, esto es lo que se conoce como el principio unificador o unificado. Ya sabemos que a este chico chileno las autoridades francesas lo tenían condenado y enjuiciado mucho antes que llegara a Francia, apenas supieron que el ministro Dham y sus aliados de la Corte Suprema acá en Chile habían autorizado la extradición, seguro producto de presiones de los otros países, pero que estarían pensando estos señores de la Corte Suprema ?? dejaron impasiblemente como otro país se llevo a enjuiciar a un compatriota sin tener ninguna prueba y de hecho en el seudojuicio en Francia, los elementos típicos del homicidio no fueron probados. Como bien escribe el columnista, debido a que en el caso no se sabe cuándo, cómo, dónde y quién mató a Narumi, las posibilidades son virtualmente infinitas lo que hace imposible aseverar, respetando los conocimientos científicamente afianzados y las reglas de la lógica, que Zepeda haya asesinado a Kurosaki más allá de toda duda razonable. Sin cuerpo igual se condena pero cuando existen pruebas científicas que aseguren la participación de una persona en los hechos, situación que en este caso de un compatriota chileno no se probo. Jueces chilenos cómplices de esta irregularidad porque en Francia, al parecer estaban todos de acuerdo porque el caso definitivamente no fueron capaces de aclararlo y desde Chile les llego este regalo del envio de una persona para enjuiciarlo como a ellos se les dio la gana. Y ojo los franceses no actúan lo mismo como los jueces chilenos o sino preguntes a las miles de víctimas de la francesa señora de los quesitos que estafo a medio Chile y los franceses no quisieron enviarla extradita a Chile.
Kevin Karl Con este nivel de jurisprudencia demostrada en este caso, es claro que en Francia queda en el suelo, porque a contar de esta condena, cualquier fiscal francés ( quien lleva la carga de la prueba ) apelara a este caso de Nicolas para acusar y condenar a cualquier persona sospechosa de un delito como este, por tan solo haber sido el ultimo que la vio, por haberla conocido o por haber estado cerca del sitio del suceso ese dia, aunque no se logren probar, eso ya no importa. Por favor, delitos como este, se deben investigar con un estándar altísimo, con pruebas concluyentes y concretas y por la policía especializada en este tipo de delitos ( en Francia investigo este caso, algo así como los carabineros de civil de acá pero no la PDI ). Todo muy irregular y juzgado en el tiempo y la forma que los franceses quisieron. Me cuenta un familiar afincado en Francia hace 20 años, que este caso fue difundido por los medios de prensa nacionales, no el medio local de Besancon, como un caso abiertamente irregular, 33 testigos la fiscalía y solo se autorizo 5 testigos a Nicolas y que no debían hablar del caso sino exclusivamente de él. Que todos se dieron cuenta de la presión japonesa hacia la justicia francesa ya que estuvo todos los dias del juicio un abogado del gobierno japonés llamado Yohei Suda y que incluso el dia posterior al fallo declara en el diario local Lést Republicain los agradecimientos del gobierno y la universidad japonesa al gobierno francés invocando las «excelentes relaciones franco niponas»……. una vergüenza. Me pregunto que habran pensado estos jueces chilenos que permitieron la extradición de este chileno a un país como Francia. Y la jurisprudencia en Chile ?…….tambien fuertemente afectada, con este tipo de jueces para que sirven los fiscales que son los llamados a descubrir la verdad.
sevenfall con respecto a este caso solo debo alegar si alguien recuerda hace algunos años como la francesa Gilberte van Erpe vino aca a chile a estafar con los quesos magico la justicia chilena no pudo enjuiciarla ya que esta era de nacionalidad francesa y francia alego que era su compatriota y chile no tenia razon para enjuiciarla por los cargo de estafa piramidal por que ahora que nuestro compatriota esta en francia nosotros no podemos hacer lo mismo que ellos enjuicialos en chile ya que en chile si se puede hacer imparcial a este caso ya que en francia no hay juicio solo que el chileno es culpable y nada mas
Felix Don Rodrigo Aguilar, Ud. debería enviarles a los legos franceses, esta contundente explicación, en una de esas aprenden a impartir justicia. Estos jueces o juristas franceses, estarían eternamente agradecidos por su aporte al sistema de Justicia Frances. En una de esas, se lo llevan a Ud., a Francia, para que les enseñe lógica judicial.





