Invasión rusa en ucrania
¿Qué hacer con Rusia?
Occidente ha puesto en marcha diversas acciones, desde las sanciones económicas, comerciales, financieras, bancarias, y tantas otras menos llamativas, pero que en conjunto, han creado una barrera que, poco a poco, comienza a poner fin a la globalización de la que Rusia a usufructuado por más de veinte años. No son medidas de fácil implementación, ni producen efectos inmediatos, si bien, finalmente sus resultados le serán contrarios y sumamente perjudiciales, por largo tiempo.

Parece increíble que la comunidad internacional, todavía no encuentre la manera de detener la invasión rusa en Ucrania. La que aumenta y retrocede, para tomar nuevos impulsos, con matanzas de militares, civiles inocentes y destrucción de ciudades, vulnerando el sistema vigente. Todo lo que una guerra en pleno siglo XXI puede causar, no obstante la abrumadora condena mundial, tímidas negociaciones, y múltiples iniciativas de paz. Sin resultados. Ya no es el titular principal de la mayoría de los medios de comunicación, transformándose en algo indeseado, pero rutinario, y que a nadie extrañaría si se prolonga por largo tiempo. Es el riesgo de pasar a integrar otra de aquellas guerras que se tornan habituales, repetitivas, e imposibles de predecir su evolución. Sucede con algunas en diferentes zonas del mundo, que subsisten, y que muy pocos podrían identificar con precisión. Lo preocupante y trascendente, sería que pasara a ser intrascendente.
Acaso no se ha hecho todo lo necesario, ha faltado decisión y voluntad. ¿O la acción rusa ha sido tan bien planificada que nada ni nadie es capaz de contenerla? Por cierto que no es así. Pocas veces el mundo organizado ha estado más unido, resuelto en oponerse, y reaccionado con mayor determinación. Pero debemos hacer una distinción indispensable: El objetivo ruso es bélico, no sólo contra Ucrania, sino contra cualquiera que lo confronte directamente, aunque muy pocos lo respalden y algunos no desean inmiscuirse. En cambio, el objetivo inmensamente mayoritario de los países, es contener a Putin, impedir sus logros, hacer que ponga fin a la agresión, y que pague por todo lo que ha provocado, aunque tarde años, pero sin motivar una conflagración a gran escala al este de Europa, o de alcance mundial. Putin lo sabe, y juega con sus amenazas cada vez más explícitas, incluso nucleares, sin importarle su propia destrucción ni la de su pueblo. Una situación sumamente peligrosa, pues ya no se trata sólo de detener a un invasor, sino a un demente, fuera de su propia realidad, y dispuesto a sacrificarse junto a todos los suyos, disponiendo de ellos. No es la primera vez que sucede la pugna entre la racionalidad y la irracionalidad. Y ocurre ahora.
Occidente ha puesto en marcha diversas acciones, desde las sanciones económicas, comerciales, financieras, bancarias, y tantas otras menos llamativas, pero que en conjunto, han creado una barrera que, poco a poco, comienza a poner fin a la globalización de la que Rusia a usufructuado por más de veinte años. No son medidas de fácil implementación, ni producen efectos inmediatos, si bien, finalmente sus resultados le serán contrarios y sumamente perjudiciales, por largo tiempo. Es natural que en definitiva todo el mundo resulte afectado, ya lo estamos viviendo. Pero, en todo caso, comparativamente, el costo siempre será menor que una guerra mundial. Es la respuesta de los principales países europeos, y de muchos otros, a pesar que la OTAN con Estados Unidos, tienen la capacidad de enfrentar a Rusia en el campo militar, se haya fortalecido, aumentado potencialmente sus miembros y su ayuda en armamentos, cada vez más pesados y sofisticados a Ucrania, junto a crecientes contribuciones monetarias. En el campo político y de prestigio, Zelesnky se ha engrandecido. En contraste, la figura de Putin, pese a sus desplantes, ha quedado dañada irreversiblemente. Si participa en el G 20 en Bali (Indonesia) en noviembre, se podrá comprobar su real aceptación por quienes lo critican.
Comentarios (2)
juan Carlos Fernandez Lazo Muy bueno Samuel, como siempre. Hablo con Ucranianos que contraté para un software hace 3 anos y estuve allá. Ellos sabían que los Rusos se les vendrían encima en algún minuto, la OTAN y USA también lo sabían, pero nada hicieron. Todas las promesas de llegada de armas efectivas, me han dicho que son mucha publicidad de Occidente, no sé ahora pero durante un mes y medio fué así. En tu opinión , cual podría ser una oferta que conserve el territorio en manos Ucranianas, pero que Putin no pudiese rechazar y que termine esta abusiva guerra?.
VICTOR GARCIA B. SI SE BUSCA LA PAZ, EL ACUERDO QUE SE PUEDE BUSCAR Y LA OFERTA QUE SE PUEDE HACER A RUSIA SERÍA ACCEDER A LO QUE ELLOS PIDEN EN CUANTO RETOMAR LOS ACUERDOS DE MINSK DEJANDO DE CERCAR POLÍTICA Y MATERIALMENTE SU TERRITORIO, LO QUE HOY GENERA A ESE PAÍS UNA SITUACIÓN DESMEJORADA RESPECTO DEL EQUILIBRIO GLOBAL Y DE SU PROPIA SEGURIDAD INTERNA CON QUE ANTES CONTABAN, SITUACIÓN QUE LOS OBLIGA A MIRAR HACIA EL MAR NEGRO;





