Reforma de la carta fundamental
Soberanía, Poder Constituyente y una Nueva Constitución. Tercera Parte: una nueva Constitución para Chile.
A esta nueva conciencia constitucional que hoy se respira, la nueva Constitución debiera incorporar las legítimas aspiraciones que alimentan las esperanzas de los sectores más vulnerables de la comunidad nacional.
- Una Constitución democrática.- La sola mención de este tema infunde un temor tan antiguo como la humanidad: el temor a lo desconocido.
Este temor se alimenta de dos riesgos imaginarios: 1. Creer que una nueva Constitución significaría eliminar de una plumada la Carta que nos rige. 2. Creer que, si en la asamblea constituyente triunfa la izquierda, tendremos una Constitución socialista; y si triunfa la centro-derecha, tendremos una Carta neo-liberal.
Nada más absurdo. La nueva Constitución será el resultado de un CONSENSO generado democráticamente por el pueblo chileno. La democracia se funda en la confianza en la sensatez del pueblo. Y nuestro pueblo, no obstante su enorme diversidad, siempre ha dado pruebas de sensatez política. Además, ninguna tendencia ideológica cuenta con la mayoría necesaria para lograr una Carta de ese carácter.



