Reconstrucción ética y memoria
Cultura y memoria para un Chile mejor
Desde la mirada de un médico y escultor, surge un llamado urgente a reconstruir el tejido social chileno a través de la memoria, la cultura y la educación, frente al deterioro ético y la pérdida de cohesión que marcan el presente del país.

Como médico formado en un Chile donde estudiar, trabajar y esforzarse era sinónimo de progreso, me resulta doloroso constatar el deterioro de valores fundamentales como el respeto, la justicia y la ética. Esa ilusión de movilidad y confianza en el futuro ha dado paso a un clima de incertidumbre, desconfianza y desencanto.
Rozamos la posibilidad de ser el primer país desarrollado de Sudamérica. Sin embargo, hoy compartimos problemáticas que creíamos ajenas: corrupción económica, social y política; violencia e inseguridad; nepotismo; desempleo; consumo creciente de drogas y narcotráfico. A ello se suma una preocupante pérdida de cohesión social y de sentido de comunidad.
El punto de inflexión —lo que denominó “el día de la infamia”— fue la destrucción de estaciones de metro, buses e infraestructura pública. Esa jornada simbolizó la fractura de un Chile que parecía avanzar, y me llevó a la convicción de que no podemos permanecer indiferentes. Frente a la barbarie, la respuesta debe ser la educación y la cultura.




