Lenguas en la constitución
Idioma oficial
No sería de extrañar que algunos convencionales constituyentes propongan redactar la nueva Constitución con un lenguaje inclusivo de género.

No sería de extrañar que algunos convencionales constituyentes propongan redactar la nueva Constitución con un lenguaje inclusivo de género —tan grotesco como el de la venezolana— o establecer una o más lenguas de pueblos originarios como idiomas oficiales de la República de Chile.
A fin de evitar tales despropósitos, tanto en la Carta Fundamental como en leyes ulteriores, sugiero incorporar en el texto de la nueva Constitución que se someta a plebiscito el siguiente artículo: “El idioma oficial de la República de Chile es el español, el que debe ser utilizado de acuerdo con las normas gramaticales y ortográficas establecidas por la Real Academia Española”.
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Comentarios (2)
Cristian Prado Ballester La lengua está en constante movimiento y sujeta a cambios y los cambios se dan en virtud del tiempo con diferentes ritmos e intensidades dependiendo de los fenómenos ulteriores a ella, claramente, en el país no se habla el mismo español que hace un siglo. Pobre aporte coercitivo tendría una anotación en la Carta Magna que indicara la obligatoriedad del uso del español chileno como lengua oficial (notoriamente diferente del ibérico, dicho sea de paso), a no ser que mor de fuerza y una violación mantenida de los derechos humanos de la población y de tratados internacionales a los que Chile suscribe, se obligara marcialmente a la población a seguir un designio tan conservador como aquel. Resulta un juicio poco analítico y cargado de aversión al cambio y la diferencia el pretender el inmanentismo lingüístico. Cristián Prado Ballester Académico Universidad de Chile
Alberto Harambour No existe UN idioma español, sino que varios según el art. 3 de su Constitución, siendo el castellano el oficial.
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Lenguaje de género

Moción.
Reforma Constitucional prohíbe en la educación parvularia, básica y media el uso de alteraciones gramaticales y fonéticas que desnaturalicen el lenguaje dentro de la enseñanza oficial reconocida por el Estado.

"El lenguaje inclusivo constituye un obstáculo al aprendizaje de los alumnos y no debe ser usado como alternativa para la feminización de la lengua".
Francia prohíbe oficialmente el lenguaje inclusivo en la educación nacional.

