Legitimidad estatal y derechos
Llegó la hora al constitucional
A pesar de la fascinación que ha despertado la teoría del constitucionalismo con su “hija predilecta” el neoconstitucionalismo, preocupa que en más de una década del siglo XXI el desarrollo de los derechos fundamentales y humanos no hayan alcanzado el panorama completo de conciencia y mentalidad de estos elementos y que los Estados no terminen de legitimarse desde sus propios fines.

Recordemos en 1989, se ha anunciado la “hora mundial del Estado Constitucional” con la caída del muro de Berlín y la unión de las Alemania Occidental y Oriental ¿qué significó este acontecimiento?
El fracaso casi global del marxismo-leninismo y la posterior desintegración de la URSS con el surgimiento de nuevos Estados constitucionales: Bielorusia, Ucrania, Azerbaiyan, Georgia, Estonia, Mondavia, Lituania, Letonia, Armenia, Turkmenistan, Tayikistan, Kazajistan y Kirguistan, Mondavia. Estados que recibieron la influencia del Tribunal Federal Alemán por su frondosa jurisprudencia, respecto a la dignidad de la persona, los derechos humanos, la Constitución como vértice, la democracia y la economía social de mercado.
A pesar de la fascinación que ha despertado la teoría del constitucionalismo con su “hija predilecta” el neoconstitucionalismo, preocupa que en más de una década del siglo XXI el desarrollo de los derechos fundamentales y humanos no hayan alcanzado el panorama completo de conciencia y mentalidad de estos elementos y que los Estados no terminen de legitimarse desde sus propios fines, conformándose con estructuras organizativas, perturbada por sistemas de gobierno que ponen en riesgo la democracia, al extremo de concentrar competencias con clara tendencia de perpetuarse en el poder.





