Falsas denuncias: mito o realidad
Las falsas denuncias: ¿mito o realidad preocupante? Un análisis jurídico y empírico responsable
Aunque las falsas denuncias en delitos sexuales, intrafamiliares o de violencia de género son un fenómeno empíricamente minoritario, su impacto institucional y social es significativo. Este análisis propone una mirada equilibrada, jurídica y empírica, que distingue entre error, retractación y dolo, resaltando la necesidad de respuestas prudentes, técnicas y con enfoque en derechos humanos para preservar la legitimidad del sistema penal.

1. Introducción
El debate en torno a las falsas denuncias —especialmente en el ámbito de los delitos sexuales, intrafamiliares o de violencia de género— ha adquirido una notable visibilidad mediática y jurídica en los últimos años. No obstante, pocas veces se aborda con el rigor empírico y conceptual que exige el Derecho penal contemporáneo.
Entre el escepticismo de quienes sostienen que se trata de un fenómeno marginal y el alarmismo de quienes lo presentan como un abuso sistemático de las herramientas procesales, se encuentra una verdad más compleja: la existencia de denuncias infundadas no es un mito, pero tampoco constituye un problema de proporciones generalizadas. Es, más bien, una cuestión puntual pero social y procesalmente sensible, que exige precisión jurídica, prudencia institucional y comprensión de las dinámicas psicosociales involucradas.
Temas
Te puede interesar

Opinión.
Tipificación de las denuncias maliciosamente falsas en materia de delitos sexuales: análisis y su posible estructura de imputación, por Tomás Inzunza Gillibrand

Más allá de toda duda razonable
Tribunal de Argentina absuelve a psicólogo acusado de abuso sexual por falta de pruebas

Corte rechaza indemnización
Corte Suprema rechaza indemnización por error judicial en caso de prisión preventiva


