Abuso de posición dominante.
Multa de 1.500 millones de euros impuesta a Google por incurrir en prácticas anticompetitivas, se anula por el TGUE.
La Comisión cometió errores en su evaluación de la duración de las cláusulas en cuestión, así como del mercado cubierto por ellas en 2016. Se desprende que la Comisión no ha demostrado que las tres cláusulas que identificó constituyeran cada una un abuso de posición dominante y que, en conjunto, constituyeran una única y continua infracción.

El Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) confirmó que Google incurrió en prácticas anticompetitivas en la gestión de su plataforma AdSense, pero anuló la multa de casi 1.500 millones de euros impuesta por la Comisión Europea, puesto que el órgano de la UE no ponderó adecuadamente ciertas circunstancias del caso, como la duración de las cláusulas contractuales consideradas abusivas.
Desde 2003, Google ha gestionado AdSense, una plataforma que permitía a los editores de sitios web mostrar anuncios a través de «AdSense para la búsqueda» (AFS), compartiendo ingresos generados por dichos anuncios. Sin embargo, los contratos con Google contenían cláusulas que limitaban o prohibían la presencia de anuncios de servicios competidores, lo que generó denuncias por parte de empresas como Microsoft y Deutsche Telekom.
La Comisión Europea investigó tres cláusulas contractuales clave y concluyó en 2019 que Google había violado las normas de competencia de la UE entre 2006 y 2016 e impuso una multimillonaria multa al gigante tecnológico, decisión que fue recurrida por la compañía en estrados del TGUE.
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