Diario Constitucional

Salud mental y discriminación

Por un derecho a la salud mental en la nueva Constitución

Las afecciones a la salud mental no sólo impactan a quien padece este problema, a sus familias y círculo cercano. Irrogan también un costo para el Estado, lo que agrava las consecuencias de su deficitario abordaje.

11 de mayo de 2021·3 min de lectura
Imagen: jordiriscopsiquiatria.com
Referencial

Un diagnóstico psiquiátrico es una condena. Quien padece un problema de salud mental es tratado en general de loco, violento, impredecible, irresponsables o débiles, teniendo que lidiar con estos prejuicios, casi siempre, de por vida. Incluso si el problema está controlado o superado. Es un estigma, y si bien, esta marca no está “hecha en la piel con hierro candente”, sí es una “nota infamante”.

Atribuirles estas características a quién padece de problemas de salud mental hace que, socialmente, ellos se consideren distintos a los demás. Y al no ser iguales a “los demás”, no se les dispensa un trato digno a pesar de que consideramos que la dignidad es un atributo inseparable de la persona, base y sustento de todos los derechos humanos, suprimiéndoles la condición de titulares de tales derechos a partir de su padecimiento.

Un trágico doble castigo. Los “locos” – según el pensamiento generalizado – no son capaces de vivir en sociedad.

Constitucional AI: El fallo, a la vista. Prueba gratis.

Te puede interesar

Constitucional AI: La IA que cita. Tribunal, rol, fecha, enlace. Prueba gratis.