Diario Constitucional

Alertan sobre el acoso judicial a periodistas

Juristas advierten que el acoso judicial amenaza la libertad de expresión en América Latina

La magistrada de la Corte Constitucional de Colombia, Natalia Ángel Cabo; la presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Nancy Hernández, y la jurista y exrelatora para la Libertad de Expresión de la CIDH, Catalina Botero, alertaron sobre el uso de procesos judiciales para…

Por Redacción·26 de octubre de 2026·5 min de lectura
Juristas advierten que el acoso judicial amenaza la libertad de expresión en América Latina
Referencial

La magistrada de la Corte Constitucional de Colombia, Natalia Ángel Cabo; la presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Nancy Hernández, y la jurista y exrelatora para la Libertad de Expresión de la CIDH, Catalina Botero, alertaron sobre el uso de procesos judiciales para intimidar a periodistas y medios independientes, así como sobre las presiones que enfrentan los tribunales en la región. Las expertas participaron en el panel “Entre la prensa y el poder: la justicia como garante de libertades”, realizado durante la 82ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Bogotá.

La conversación abordó el aumento de los ataques verbales contra periodistas, el uso de acciones judiciales para amedrentar a los medios y los cuestionamientos a los sistemas de justicia. Las panelistas coincidieron en que la defensa de la libertad de expresión no depende únicamente de periodistas valientes y medios independientes, sino también de jueces capaces de resistir presiones políticas, aplicar estándares internacionales y proteger los derechos fundamentales, incluso en contextos adversos.

La presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Nancy Hernández, recordó que el sistema interamericano ha desarrollado durante décadas una jurisprudencia que constituye una de las principales herramientas jurídicas para proteger el periodismo en las Américas.

Entre los estándares establecidos, mencionó el acceso a la información pública, la protección reforzada de los discursos de interés público, la prohibición de la censura previa, el secreto profesional y la protección de las fuentes periodísticas. También destacó la improcedencia de recurrir al derecho penal para castigar expresiones relacionadas con asuntos públicos.

A ello sumó la doctrina de la Corte sobre la protección frente a discursos estigmatizantes de autoridades, la obligación de investigar los ataques contra periodistas y la lucha contra la impunidad. “La jurisprudencia de la Corte ha tenido un impacto transversal en toda la región y se ha incorporado al derecho constitucional de nuestras democracias”, afirmó.

La magistrada de la Corte Constitucional de Colombia, Natalia Ángel Cabo, sostuvo que los ataques contra la prensa y la justicia forman parte de un mismo fenómeno. “No solo la prensa está siendo atacada; los jueces también estamos siendo atacados y nuestras decisiones están siendo puestas en entredicho”, advirtió.

Ángel defendió la acción de tutela en Colombia como un mecanismo de protección de los derechos fundamentales, pero alertó sobre el riesgo de que se utilice para intentar silenciar voces críticas cuando se aparta de los estándares constitucionales sobre libertad de expresión.

En ese contexto, señaló que los jueces deben reconocer la posición preferente de este derecho en una sociedad democrática, distinguir adecuadamente entre información y opinión y aplicar medidas proporcionales que restrinjan lo menos posible la circulación de contenidos de interés público.

“Avanzar en derechos es dificilísimo, pero perderlos puede ser muy sencillo”, afirmó, al advertir sobre los riesgos de retroceso democrático que observa en distintos países de la región.

La jurista y exrelatora para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero, sostuvo que una parte importante de las amenazas actuales contra la libertad de expresión ya no se manifiesta mediante la censura directa, sino a través del uso estratégico de procesos judiciales.

Según explicó, gobiernos, funcionarios y actores poderosos recurren a demandas civiles, querellas por injuria y calumnia, investigaciones penales y otras figuras jurídicas para intimidar a periodistas y medios de comunicación.

Mencionó casos recientes en distintos países de la región en que investigaciones periodísticas de interés público derivaron en acusaciones por extorsión, lavado de dinero u otros delitos. A su juicio, en esas situaciones los procedimientos no buscarían esclarecer hechos ilícitos, sino castigar el ejercicio del periodismo.

“No hay nada más barato que demandar a un periodista. Defenderse es carísimo y dificilísimo”, afirmó.

Frente a este escenario, defendió la aprobación de leyes conocidas como anti-SLAPP, destinadas a impedir que las demandas abusivas se utilicen para silenciar investigaciones periodísticas mediante el desgaste económico y emocional de los profesionales y los medios involucrados.

Durante el panel también se debatió qué resulta más determinante para proteger la libertad de prensa: contar con buenas leyes o con jueces capaces de aplicarlas. “Prefiero buenos jueces, aunque tengamos malas leyes”, respondió Botero.

La jurista sostuvo que un juez independiente, capacitado y con carácter puede recurrir a los estándares internacionales para proteger el periodismo, incluso cuando el marco legal sea adverso. En cambio, advirtió que las normas pierden eficacia si quienes deben interpretarlas carecen de autonomía frente al poder político.

Asimismo, afirmó que los jueces cumplen una función decisiva en la defensa de la democracia y la libertad de expresión, especialmente ante gobiernos que buscan ampliar sus facultades de control sobre la información.

Las panelistas coincidieron en que la libertad de expresión, la independencia judicial y la democracia están estrechamente vinculadas. A su juicio, el debilitamiento de cualquiera de estos elementos afecta a los demás, por lo que resulta necesario fortalecer simultáneamente a los medios de comunicación, los tribunales y las instituciones encargadas de garantizar los derechos fundamentales.

El panel concluyó que proteger la libertad de prensa no consiste únicamente en resguardar a quienes informan, sino también en preservar la independencia de quienes deben hacer cumplir la ley cuando el poder intenta silenciarlos.

Entre las principales conclusiones, las expertas destacaron que la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos continúa siendo una garantía relevante para el periodismo en las Américas; que el acoso judicial se ha convertido en una herramienta para intimidar a periodistas; y que la independencia de los tribunales enfrenta presiones similares a las que afectan a los medios de comunicación.

También subrayaron la importancia de las leyes anti-SLAPP para proteger las investigaciones periodísticas de interés público y advirtieron que, sin jueces autónomos, capacitados y capaces de resistir presiones, las garantías legales de la libertad de expresión pueden perder efectividad.

Constitucional AI: El fallo, a la vista. Prueba gratis.

Te puede interesar

Constitucional AI: La IA que cita. Tribunal, rol, fecha, enlace. Prueba gratis.