Acoso en servicios públicos
Violencia laboral normalizada
El caso de violencia contra un trabajador con TEA en el Hospital de Osorno pone en evidencia un problema estructural: la normalización del acoso laboral en los servicios públicos y la falta de responsabilidad institucional frente a ambientes tóxicos que dañan profundamente a las personas.

Tras el condenable episodio ocurrido en el Hospital de Osorno, donde un trabajador con TEA fue agredido, no basta con responsabilizar únicamente a los agresores directos. En Chile no existe una mirada sistémica sobre los ambientes laborales en los servicios públicos, y casi nunca se cuestiona el modo en que funcionan los equipos que permiten estas dinámicas. Y peor aún, tenemos a una sociedad permite que la violencia entre compañeros se normalice.
El acoso laboral es una realidad de larga data. Si bien recién comenzamos a abordarlo, aún queda un extenso camino por recorrer. Es urgente promover ambientes de trabajo saludables y abrir de verdad la conversación sobre estos temas, para que dejen de ser un tabú que, tarde o temprano, estalla y causa graves consecuencias en personas inocentes.
Las organizaciones y equipos que toleran o encubren estas prácticas también deben rendir cuentas. Mirar hacia otro lado es una forma de complicidad. Es hora de mirar más profundo y actuar en consecuencia, antes que más personas paguen el precio de estar en un trabajo que pone en peligro su bienestar y -en última instancia- su vida.




