Unificación de jurisprudencia acogida.
Relación laboral entre la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda y encargada de la Línea de Prevención del Centro de la Mujer, se reconoce por la Corte Suprema.
La actora desempeñó labores referidas a actividades propias y permanentes del municipio y se estableció que desempeñó sus labores en condiciones propias de un vínculo de subordinación y dependencia, con obligaciones de asistencia y rendir cuenta de las tareas ejecutadas, percibiendo un estipendio fijo y mensual, características que permiten distinguir al contrato de trabajo de otras modalidades de prestación de servicio.

La Corte Suprema acogió el recurso de unificación de jurisprudencia interpuesto en contra de la sentencia dictada por la Corte de San Miguel, que no hizo lugar al recurso de nulidad presentado por la demandante en contra del fallo dictado por el Juzgado de Letras del Trabajo de San Miguel que no reconoció la relación laboral que mantuvo con la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda.
El máximo Tribunal señala que la materia de derecho propuesta consiste en determinar la normativa aplicable a una persona contratada bajo la modalidad de honorarios por organismos del Estado, habida consideración a si las funciones desplegadas corresponden o no a los requisitos de contratación conforme al artículo 4 de la Ley N°18.883.
Indica que el fallo impugnado desestimó el recurso de nulidad al considerar que la ausencia de subordinación y dependencia, y el establecimiento de un cometido específico respecto de las labores realizadas por la actora, fueron establecidos por la judicatura de fondo a partir de la prueba rendida, indicando los razonamientos que fundamentaron tal parecer, sin advertir error en la calificación atribuida al vínculo entre las partes.
Te puede interesar

Ley penal más favorable.
Comisión de Libertad Condicional no puede negar a recluso beneficio de libertad total fundada en una norma penal dictada con posterioridad a la comisión del delito.

Actuación por vías de hecho.
Ingreso por la fuerza a un domicilio para “desocuparlo porque soy el comprador” es un acto de autotutela ilícita, resuelve la Corte Suprema.

Recurso de nulidad acogido, en fallo dividido.
La sola huella digital del acusado en una taza ubicada en el sitio del suceso no acredita su participación en el crimen, resuelve la Corte Suprema.

