Corte Constitucional de Colombia.
Acción contra entidad de salud que se negó a mantener hospitalizada a una paciente con demencia, se desestima: núcleo familiar debe proveer los cuidados en virtud del principio de solidaridad.
Los ciudadanos deben asumir cargas inherentes y razonables, por ejemplo, ejerciendo el rol de cuidador cuando corresponda, en virtud del principio de solidaridad que sostiene el Estado Social. Al respecto, se ha señalado que ello es necesario para garantizar la prevalencia del interés general y hacer un uso adecuado y racional de los recursos destinados a la seguridad social en salud.

La Corte Constitucional de Colombia desestimó la acción de tutela deducida en favor de una mujer con discapacidad, al estimar que sus cuidados pueden ser afrontados por su núcleo familiar, en virtud del principio de solidaridad. Dictaminó que no existió una vulneración de su derecho a la vida y a la salud.
La acción fue deducida por su marido en calidad de agente oficioso, puesto que desde años padece demencia. Según se narra en los hechos, debió ser hospitalizada por recomendación médica, dado que los cuidados especiales que recibía en casa no fueron suficientes para aminorar su comportamiento.
Tiempo después, y tras evaluar el caso, la entidad de salud decretó el egreso hospitalario de la mujer por estimar que no cumplía con los requisitos para continuar internada. Su marido se opuso a esta decisión, aduciendo que su hogar no contaba con los insumos y material necesario para tratar su condición, y que ni él ni su hija de 19 años podían cuidar de ella por motivos laborales. Además, refirió que sus hijos mayores residían en otra ciudad.
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