Por infringir leyes migratorias.
Acerca del método que Estados Unidos ha implementado para perseguir a involucrados en crímenes de lesa humanidad.
El equipo encargado de investigar crímenes de guerra, creado en 2008, está integrado por fiscales e historiadores.

Estados Unidos no pudo condenar a Al Capone por crímenes de sangre, sino por evasión de impuestos. El mismo método usan ahora las autoridades estadounidenses para cazar a los capos de Latinoamérica acusados de tortura y otros crímenes de guerra. Así, el llamado “método Al Capone” es utilizado por los fiscales de la unidad que investiga crímenes de guerra dentro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Estos fiscales tratan de perseguir a los violadores de Derechos Humanos por la vía penal, acusándolos de genocidio, torturas o ejecuciones extrajudiciales. Pero, cuando no es posible, acuden a las férreas leyes migratorias para averiguar si cometieron alguna infracción al entrar a Estados Unidos.
Mediante el uso de este método, se consiguió, por ejemplo, llevar ante la Justicia al excoronel y exviceministro de Defensa salvadoreño Inocente Montano, que está a la espera de ser extraditado a España por el asesinato de cinco jesuitas españoles durante la guerra civil de El Salvador (1980-1992). Las autoridades detectaron que Montano había mentido en sus formularios migratorios para entrar a Estados Unidos, al alegar que no había sido nunca acusado de crímenes de guerra. Por ello, lo condenaron a 21 meses de cárcel y, en febrero de 2016, una jueza de EEUU aprobó la extradición a España. Ese gesto hizo temblar los cimientos judiciales de El Salvador: la Corte Suprema de Justicia de ese país (CSJ) anuló la Ley de Amnistía de 1993 que había impedido juzgar a militares, como Montano, por crímenes de guerra.
Entre los procesados mediante las leyes migratorias de EEUU también figuran los guatemaltecos Gilberto Jordán y Jorge Vinicio Sosa Orantes, acusados de participar en la matanza de Dos Erres en Guatemala y condenados, cada uno, a diez años de cárcel por mentir en los formularios para obtener la ciudadanía estadounidense.
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