Temas públicos.
Publican “Malas prácticas en período electoral”.
No es aceptable jurídica ni éticamente que las vocerías desde La Moneda o las múltiples inauguraciones o eventos financiados con recursos públicos se utilicen como mecanismo de campaña, indica LyD.

En una reciente publicación se da a conocer el artículo “Malas prácticas en período electoral”.
Se sostiene que la actual contienda electoral ha revelado comportamientos no deseados por parte de las autoridades salientes, ya sea para favorecer a alguno de los candidatos presidenciales o para sacar adelante iniciativas legislativas de último minuto. Ello da cuenta de falencias del sistema que deben ser analizadas, puesto que transgreden las buenas prácticas y generan legítimas desconfianzas en la ciudadanía.
Así, se plantea que hasta antes de reforma, el período entre la fecha de las elecciones parlamentaria y el cambio de mando era significativamente más breve debido principalmente a que el receso legislativo de febrero y la segunda vuelta en enero, dejaban como período útil para legislar solo cinco semanas aproximadamente. Esto correspondía al remanente entre la segunda vuelta y fines de enero, más los primeros días de marzo, además del período entre primera y segunda vuelta presidencial, que al incorporar las fiestas de fin de año, reducía aún más el tiempo para aprobar iniciativas legislativas.




