En fallo dividido.
CS ordena al Fisco indemnizar a familiares de víctimas del Tsunami en Isla Orrego.
El máximo Tribunal estableció la responsabilidad del Estado por falta de servicio al no contar con planes de protección ante emergencias o catástrofes naturales.

En fallo dividido, la Corte Suprema condenó al Estado de Chile a pagar una indemnización total de $120.000.000 a víctima y familiares de nueve fallecidos por el Tsunami que asoló la isla Orrego, ubicada en comuna de Constitución, Séptima Región, el 27 de febrero de 2010.
La sentencia sostiene que como se advierte de la sola lectura de sus defensas, las argumentaciones y excepciones del Fisco descansan, exclusivamente, en una concepción reactiva de la actividad de los servicios de emergencia y protección civil, conforme a la cual afirma la imposibilidad de difundir alerta alguna y de concretar acciones de salvamento, dada la intensidad del sismo, las características del lugar en que las víctimas se encontraban y la rápida llegada del mar a ese sector, desconociendo, sin embargo, dos elementos que forman parte del proceso de protección ya descritos anteriormente, que son suficientes para descartar aquellas excepciones; uno, que la prevención constituye un elemento básico, anterior y necesario de todo el proceso de control de emergencia a cuyo cumplimiento el Estado y sus organismos están plenamente obligados; y, dos, que los entes públicos creados para funcionar ante la ocurrencia de catástrofes naturales fueron concebidos, precisamente, para actuar ante circunstancias anormales o extraordinarias, por lo que no es posible aceptar, como postula el demandado, que la ocurrencia de un terremoto de una intensidad de 8,8 grados Richter implique desde ya la inexigibilidad de las tareas encargadas a dichos servicios estatales. Es a la luz de dichas circunstancias excepcionales que debe examinarse el cometido que ejecutó la Administración.
La resolución agrega que establecido lo anterior resulta conveniente consignar que las partes no han controvertido la circunstancia fáctica consistente en que, el día de los hechos, las víctimas estaban acampando en la isla Orrego, lugar al que sólo se puede acceder mediante embarcaciones ligeras y que, una vez acaecido el terremoto tantas veces mencionado, el personal de la Capitanía de Puerto de Constitución no sólo no efectuó labor alguna tendiente a prestar ayuda a las personas atrapadas en ese lugar, pese a que le fue solicitado por vecinos de esa ciudad, sino que, además, ni siquiera entregó a estos vecinos los implementos para la navegación con que contaba.




