Cultura Campesina.
Reforma Constitucional busca reconocer el derecho de los campesinos y personas que trabajan en zonas rurales al disfrute de su cultura y sus tradiciones.
El Estado deberá preservar, proteger y permitir el desarrollo de los distintos conocimientos y prácticas tradicionales, culturales y locales del campo, los que incluyen, en general, sus modos de vida, sus costumbres y sus métodos de producción y, en particular, su idioma, cultura, tecnología y artes locales.

La moción, patrocinada por los Diputados Álvarez-Salamanca, Ascencio, García, Naranjo, Pardo, Prieto, Pérez, Sabag, Sauerbaum y Schalper, modifica la Carta Magna para incorporar, dentro del Capítulo de Derechos y Deberes Constitucionales, el derecho al disfrute de la cultura propia y tradicional de los campesinos y las personas que trabajan en zonas rurales, sin discriminación ni interferencia de ningún tipo.
Los autores señalan que el valor cultural de los campesinos, así como su especial forma de vida y sus actividades tradicionales forman parte relevante de nuestra identidad nacional y patrimonio cultural chileno. En 2016, el Ministerio de Agricultura informó que el PIB Agropecuario Silvícola representaba un 3% de todo el PIB nacional, lo que implica una importante cadena de producción.
Esto, añaden, refleja la relevancia del campo para nuestro país, lugar donde ocurre mayormente la producción y la actividad agrícola. Las actividades campestres, a su vez, incluyen múltiples tradiciones y expresiones culturales propias de nuestra idiosincrasia, las que abarcan áreas como la producción, la expresión folclórica, las prácticas espirituales y las figuras del huaso y el campesino que han ido forjando una cierta identidad nacional.




