Suprema Corte de México.
En materia contractual la mera sospecha de vicios ocultos genera una presunción en favor del comprador, y obliga al vendedor a probar la no existencia de los vicios.
La aplicación del principio favor debilis permite equiparar la asimetría de conocimientos que los contratantes tienen de la cosa vendida, por estimarse que el comprador no posee la instrucción adecuada para determinar si el bien adquirido cumple con lo ofertado en la publicidad.

La Suprema Corte de México acogió un recurso de amparo interpuesto por el comprador que alegó la existencia de vicios ocultos en su vehículo con garantía vigente, que vulneran sus derechos como consumidor.
La recurrente solicitó la rescisión del contrato de compraventa que había suscrito con la automotora, debido a una serie de fallos mecánicos que sufrió el vehículo, los que calificó de vicios ocultos. En la especie, los defectos consistieron en filtraciones de aceite que pusieron en riesgo su integridad.
Conjuntamente a la pretensión principal (acción redhibitoria) considera que el vendedor incurrió en publicidad engañosa.
Temas
Te puede interesar

Tribunal Constitucional Federal de Alemania.
Personal de salud está obligado a completar su esquema de vacunación o a presentar un certificado de contraindicación médica previo a ejercer funciones.

España.
La existencia de tareas que van más allá del ámbito formativo son motivo suficiente para acreditar la relación laboral entre un becario y su empleador.

Corte Constitucional de Colombia.
Director de popular serie web debe rectificar sus publicaciones en Twitter por contener calificaciones ofensivas que vulneran la honra y el buen nombre del ex presidente Álvaro Uribe.

