Recurso de casación acogido.
Tribunal Supremo de España reconoce el derecho a prestación de maternidad a una mujer que adoptó al hijo de su cónyuge que nació por gestación subrogada.
Las normas civiles españolas que declaran nulo el contrato de maternidad por subrogación impiden que pueda inscribirse como hijos, pero si los menores poseen relaciones familiares de facto debe partirse de tal dato y permitir el desarrollo y la protección de esos vínculos.

El Tribunal Supremo de España acogió un recurso de casación interpuesto en contra de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que confirmó la decisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social que denegó el subsidio para compensar la pérdida de ingresos a una trabajadora por el permiso de descanso por el nacimiento del hijo de su cónyuge.
La recurrente alegó que se falló con infracción al Derecho, ya que, independientemente que a su cónyuge se le haya reconocido la prestación por maternidad, de acuerdo al Estatuto de Trabajadores, dicho derecho corresponde a ambos padres, en cuanto, si bien el niño nació a través de una gestación subrogada en la que su cónyuge es el padre biológico y ella posteriormente lo adoptó, ambos vivían con el niño, de modo que desde un principio desempeñó labores y responsabilidades de una madre.
El máximo Tribunal refiere que, “(…) la previa convivencia al momento de constituirse la adopción no figura entre los supuestos de denegación, anulación y suspensión del derecho la circunstancia de que el menor hubiera convivido con la adoptante con anterioridad al inicio del descanso por maternidad y solicitud de la correspondiente prestación.”
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