No se configura la atenuante de reparación del daño causado.
Procurador que defraudó a sus clientes por la suma de 1.5 millones de euros es condenado a pena privativa de libertad por Tribunal español.
No hizo esfuerzo en una restauración de tipo moral para con los perjudicados, singularmente con las personas físicas que carecen del más mínimo conocimiento del funcionamiento de la justicia y confían plenamente en quienes, desde su posición procesal, la administran.

El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (España) desestimó el recurso de apelación deducido por un procurador que fue condenado a cinco años y medio de prisión por los delitos de apropiación indebida y deslealtad profesional. Dictaminó que su arrepentimiento y solicitud de perdón no eran suficientes para configurar la atenuante de reparación del daño causado.
El condenado cumplía la función de recibir mandamientos de pagos en diversos juzgados y tribunales, cuyas sumas debían ser entregadas a sus clientes. Sin embargo, con la intención de obtener beneficios económicos ilícitos, comenzó a retener cantidades significativas de estos dineros que le eran entregados por las autoridades judiciales para su posterior remisión a sus representados.
A lo largo del tiempo, este comportamiento se acentuó de manera considerable, alcanzando su punto máximo en 2019. En ese año, la revelación de estas prácticas por parte de varias personas y entidades que había representado condujo a la presentación de múltiples querellas y denuncias en su contra. El monto total defraudado alcanzó la cifra de 1.500.000 de euros.
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