Vía incidental.
Resolución que tuvo por no evacuada contestación de la demandada que fue firmada posteriormente, pero antes que venciera el plazo, adolece de una “excesiva ritualidad manifiesta”, resuelve un tribunal argentino.
Pretender que las formas rituales sean sacralizadas, en lugar de aumentar el respeto hacia ellas provoca un paradojal efecto de resistencia a su aplicación, sobre todo si (tal como ocurre en el presente) su acatamiento ciego hiere fundamentalmente derechos de las partes.

La Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de Resistencia (Argentina) acogió el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada en una causa judicial, al estimar que el juez de instancia vulneró su garantía de defensa en juicio y el debido proceso. Tuvo por contestado en tiempo y forma el traslado conferido, pues su rechazó se fundó en una “excesiva ritualidad manifiesta” del juzgado.
En una causa sobre compensación económica, el juez a quo estimó no contestado el incidente de la demandante tras conferir traslado a la contraparte, al constatar que el escrito, a pesar de ser evacuado en tiempo y forma, fue adjuntado en el sistema sin firmas y que un día después la demandada, para subsanar este error, adjuntó una hoja con las firmas ológrafas, aún dentro de plazo.
La parte perjudicada apeló la resolución del juzgado. Alegó que la decisión adoptada era equiparable a una sentencia definitiva, atento a que al dar por decaído el derecho a contestar impide definitivamente a dicha parte ejercer su derecho de defensa.
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