En un caso de corrupción.
Periodistas no están obligados a revelar sus fuentes confidenciales si el solicitante no acredita un interés público en ello, resuelve la Corte Suprema de Canadá.
La persona que se oponga a la divulgación de información o de un documento que identifique o pueda identificar a una fuente periodística, debe demostrar que es un “periodista” y que su fuente es periodística. A continuación, si la persona lo consigue, es la parte que pretende conocer la identidad de la fuente quien debe demostrar que se cumplen las condiciones para la autorización judicial de la divulgación, siempre que exista un interés público.

La Corte Suprema de Canadá desestimó el recurso deducido por una periodista que fue obligada a revelar sus fuentes tras incriminar a un político en un caso de corrupción. Dictaminó que ello es obligatorio solo si es absolutamente necesario y si existe un interés público.
En 2016, un político de Quebec (Canadá) fue detenido por una presunta falta de probidad, a raíz de cuatro reportajes realizados por una periodista que lo vinculó a un caso de corrupción. El hombre solicitó la suspensión de los cargos y la revelación de las fuentes que informaron sobre sus presuntos delitos, no obstante, la mujer se negó a ello aduciendo que no conocía el origen de la información, dado que sus fuentes eran confidenciales.
La solicitud fue acogida por el tribunal superior de Quebec, por lo que recurrió el fallo tras revelarse que la periodista conocía las fuentes de dos de sus cuatro informes, por lo que ordenó a la mujer hacerlas públicas. Apeló sin éxito el fallo en segunda instancia, motivo por el cual lo impugnó en estrados del máximo tribunal del país.
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